• Estilo de vida. Aprender nuevas conductas y maneras de gozar de la vida, de las relaciones y hasta de sí mismo, sin falsas muletas como la comida, el atracón, la dieta exagerada o la purga. Desarrollar diversos intereses y fortalecer la red social.
  • Actitudes. Modificar progresivamente el modo en que se piensa y se siente respecto del cuerpo, la comida y el movimiento para fortalecer la decisión y el compromiso de manejar el tratamiento.
  • Alimentación. Aprender a disfrutar de todo tipo de comida sin culpa. La nutrición equilibrada es una de las claves para mejorar el estilo de vida.
  • Actividad física. Recuperar el peso adecuado y mantenerse es mas fácil si se incorpora el movimiento a la vida diaria.
  • Su médico le explicará el procedimiento y le ofrecerá la oportunidad de formular las preguntas que tenga al respecto.
  • Se le pedirá que firme un formulario de consentimiento que le da permiso a su médico para realizar el procedimiento. Lea el formulario cuidadosamente y pregunte si hay algo que no le resulta claro.
  • Además de señalar los antecedentes médicos completos, su médico puede necesitar realizar un examen físico completo para asegurarse de que usted se encuentra en buen estado de salud antes de practicar la cirugía. Es posible que le realicen análisis de sangre y otras pruebas.
  • Se le pedirá que ayune durante ocho horas antes del procedimiento, generalmente, después de la medianoche.
  • Si está embarazada o sospecha estarlo, debe notificar a su médico.
  • Avise a su médico si es sensible o alérgico a algún fármaco, látex, yodo, cinta o agentes anestésicos (locales o generales).
  • Informe a su médico sobre todos los medicamentos (con receta y de venta libre) y suplementos de hierbas que está tomando.
  • Avise a su médico si tiene antecedentes de trastornos hemorrágicos o si está tomando medicamentos anticoagulantes (diluyente sanguíneo), aspirina u otros medicamentos que afecten la coagulación de la sangre. Quizás sea necesario dejar de tomar estos medicamentos antes de practicar el procedimiento.
  • Es posible que se le pida que comience a hacer ejercicio y que altere su dieta varias semanas antes de la cirugía.
  • Si es una mujer en edad fértil, probablemente reciba asesoramiento sobre anticonceptivos para no quedar embarazada durante el año siguiente a la cirugía, debido al riesgo que supone para el feto la pérdida rápida de peso.
  • Es posible que reciba un sedante antes del procedimiento para ayudarle a relajarse.
  • En función de su estado clínico, su médico puede solicitar otra preparación específica.

Se consideran candidatos los siguientes pacientes:

  • Edad : 18 a 65 años
  • Peso: Mayor a 45 kilos sobre el peso ideal
  • Indice de masa corporal (IMC): Mayor a 40 (Obesidad Morbida) o >35 con morbilidad asociada.
  • Dieta: 5 años intentando bajar de peso con dieta estricta bajo supervisión de profesionales sin éxito
  • Sin dependencia al alcohol, ni drogas
  • No fumador actual
  • Riesgo aceptable para la cirugía
  • Sin contraindicación médica.

La dieta después de la cirugía es forzada. Es decir no podrás comer ciertos alimentos a no ser que cambies tus hábitos alimenticios al tener que masticar muy bien y comer lentamente.

Normalmente entre tres y cinco dias, dependiendo en lo rápido de tu recuperación

  • Fiebre o escalofríos
  • Enrojecimiento, hinchazón o hemorragia u otro drenaje de la incisión
  • Aumento de dolor en la zona de la incisión